Los últimos tests privados de la marca italiana arrojaron resultados desalentadores, sembrando dudas sobre la competitividad de sus monoplazas para el nuevo campeonato mundial.
Los fanáticos de la máxima categoría del automovilismo han recibido noticias inquietantes desde el búnker de la escudería más mítica de la historia. Se ha encendido la alarma en la Formula 1 por el desastre que estaria atravesando Ferrari en términos de fiabilidad y rendimiento de su nuevo motor para el año en curso. Según fuentes cercanas al equipo de Maranello, los ingenieros se encuentran trabajando a contrarreloj para solucionar fallas estructurales detectadas a dias del inicio formal de la temporada 2026 en el circuito internacional. Esta situación pone en jaque las aspiraciones de sus pilotos estrella de pelear por el título frente a los dominantes Red Bull y Mercedes, que han mostrado una solidez técnica superior en las pruebas preliminares. Los rumores indican que el monoplaza presenta problemas crónicos de degradación de neumáticos y falta de velocidad punta en las rectas largas. La dirigencia del equipo italiano ha mantenido un hermetismo total, aunque el semblante de preocupación en los boxes es evidente para los cronistas especializados. Muchos se preguntan si la histórica escudería podrá revertir este panorama sombrío antes de la primera clasificación oficial o si se enfrentarán a un año de frustraciones deportivas constantes. La presión de la prensa italiana es asfixiante, exigiendo respuestas claras ante lo que podría ser una de las peores preparaciones de los últimos tiempos para el equipo del «Cavallino Rampante».






Deja un comentario