Una denuncia por robo de 150 vacas en un campo de Santo Tomé resultó ser una cortina de humo para operaciones de contrabando de hacienda. La Policía Rural e inspectores judiciales descubrieron la maniobra tras realizar un exhaustivo trabajo de verificación en el terreno.

Los investigadores emplearon tecnología de drones para rastrear posibles indicios de abigeato en la propiedad. Los vuelos revelaron que no existían signos del robo que había sido denunciado, lo que disparó las sospechas sobre la veracidad de la acusación presentada por la propietaria.

Con los hallazgos en mano, los organismos de seguridad concluyeron que la mujer había presentado la falsa denuncia de manera intencional para encubrimiento de actividades ilícitas en gran escala. El contrabando de ganado que operaba en la zona representaba montos significativos, evidenciando una estructura delictiva de consideración económica.

La investigación judicial avanzó hacia la determinación de responsables y la cuantificación exacta del movimiento de hacienda contrabandeada. Los inspectores analizaban registros, documentación y sistemas de control para precisar los detalles de la operación clandestina que había transcurrido en el predio.

Este episodio pone en evidencia la necesidad de profundizar los controles en zonas productivas donde el robo de ganado ha sido históricamente problemático. La región de Santo Tomé ha registrado antecedentes de abigeato que afectan significativamente a productores rurales, generando pérdidas considerables tanto a nivel individual como para la economía local.

Imagen: Alfredo Dacosta / Pexels – Con informacion de Perfil

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