Un operario que fue desvinculado de su empleo a través de un mensaje de WhatsApp obtuvo sentencia favorable en la Justicia. El tribunal reconoció que, pese a los problemas disciplinarios acumulados por el trabajador, la empresa incurrió en irregularidades al ejecutar el despido.

El trabajador enfrentaba una historia de llamados de atención dentro de su lugar de trabajo. Sus conductas problemáticas se repetían en distintas oportunidades durante su permanencia en la planta, generando conflictos con la estructura organizacional de la empresa. No obstante, estos antecedentes no justificaron la forma en que fue despedido.

El tribunal sentenció que comunicar una extinción de contrato laboral mediante una aplicación de mensajería instantánea es un procedimiento que no cumple con los estándares legales requeridos. La resolución establece que existen formas y protocolos específicos que las empresas deben respetar al momento de desvincularse de sus empleados.

El juzgado ordenó el pago de una indemnización al operario como reparación por el daño ocasionado por el despido irregular. Esta decisión judicial reconoce que, aunque hubiera justificación para despedir al trabajador, la metodología empleada fue deficiente y contraria a derecho.

El caso pone de relieve una tensión frecuente en el ámbito laboral contemporáneo: la utilización de medios informales para comunicaciones que requieren formalidad extrema. Aunque los trabajadores pueden cometer faltas graves que justifiquen su desvinculación, las empresas no pueden prescindir de los procedimientos legales establecidos.

La sentencia refuerza el criterio judicial que protege a los trabajadores mediante la exigencia de cumplimiento de formas en los procesos de despido, garantizando que las decisiones de desvinculación se comuniquen y ejecuten de manera apropiada.

Imagen: Mikhail Nilov / Pexels – Con informacion de TN

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