El centro Madre Teresa de Calcuta atiende a menores con discapacidad que carecen de cobertura médica, pero la demanda superó su capacidad operativa. Según relató su fundador, la institución ya no puede recibir a todos los que solicitan atención.

El establecimiento recibe a niños de hasta 11 años sin acceso a prestaciones sanitarias, brindando un servicio que resultó fundamental para familias en situación de vulnerabilidad. Sin embargo, la creciente cantidad de consultas generó una lista de espera que refleja las dificultades del sistema.

«No sé qué haría si no existiera», expresó el fundador al referirse a la importancia que reviste la institución para las familias que atiende. Su declaración subraya el rol crítico que cumple este espacio en comunidades donde el acceso a la salud especializada representa un obstáculo considerable.

La situación evidencia una brecha en la cobertura médica para menores con discapacidad. Mientras el centro continúa funcionando con recursos limitados, la lista de espera crece y más familias quedan sin poder acceder a la atención que necesitan.

El fundador manifestó preocupación por no poder satisfacer la demanda existente, señalando que «ya no podemos atender a todos los que vienen». Esta realidad refleja la presión que enfrentan las organizaciones que trabajan en el sector de la salud infantil sin financiamiento suficiente.

El Madre Teresa de Calcuta se posiciona como un referente importante en la atención de niños con discapacidad en contextos de exclusión del sistema formal de salud. Su existencia marca la diferencia para quienes no cuentan con otras opciones accesibles.

Imagen: Nataliya Vaitkevich / Pexels – Con informacion de La Nación

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