La crecida esperada del río Paraná ha puesto en movimiento a los ganaderos santafesinos. En el norte de la provincia, productores de las islas y zonas cercanas están realizando una operación de traslado de animales desde hace varios días, en un esfuerzo por proteger sus haciendas antes de que el agua suba peligrosamente.

En el departamento de General Obligado, la magnitud del problema es significativa. Se calcula que allí se crían más de 120.000 cabezas de ganado en las islas y regiones adyacentes. Si bien una porción importante ya fue puesta a salvo, el trabajo continúa sin pausa para rescatar la mayor cantidad posible antes de que sea demasiado tarde.

Los productores santafesinos no están solos en esta batalla. Corrientes y Entre Ríos también enfrentan la misma situación, con sus respectivos operativos de salvamento ya en marcha. La experiencia compartida entre provincias permite optimizar estrategias y recursos.

El traslado de ganado requiere logística compleja. Es necesario movilizar los animales desde las zonas bajas e inundables hacia terrenos más elevados o sectores protegidos. Cada hora cuenta, y los productores saben que cualquier demora podría significar pérdidas considerables.

El sector ganadero del norte provincial depende en gran medida de la producción en islas, una actividad tradicional pero vulnerable a eventos climáticos como las crecidas del Paraná. Por eso, la coordinación entre productores y autoridades es fundamental para minimizar los daños.

Aunque ya se ha avanzado en el rescate de animales, la tarea no está completa. Los trabajos continúan a ritmo acelerado mientras se monitorea el comportamiento del río.

Imagen: Sergei Skrynnik / Pexels – Con informacion de Clarín Rural

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